martes, 15 de noviembre de 2016

Introducción


Todo proceso de aprendizaje tiene diversas etapas, sin importar la área curricular a que se pertenezca se termina en un subproceso de evaluación  o autoevaluación. Existen múltiples herramientas para culminar en este subproceso del aprendizaje- enseñanza, el cual tienen la finalidad de dar a conocer el conocimiento adquirido por el estudiante a través de la experiencia educativa. Una de las herramientas  que actualmente tiene gran alcance son los portafolios, que como lo indica López (2003) “Es un sistema de evaluación integrado en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Consiste en una selección de evidencias/muestras que tiene que recoger y aportar el estudiante a lo largo de un periodo de tiempo determinado y que responde a un objetivo concreto”, es decir, es una herramienta que permite al estudiante visualizar su aprendizaje, a través de  un periodo de tiempo determinado.

Se acuerdo a Sánchez y Escalera (2011), los portafolios integran un mundo físico de trabajos elaborados y experiencias vividas por un discente con el mundo digital.  Lo cual es positivo porque permite compartir conocimientos y experiencias con miles de personas a través de la red. Estos portafolios tienen las  siguientes bondades:  

·         Mostrar la evolución del proceso de enseñanza y aprendizaje.

·         Estimular la experimentación, la reflexión y la investigación del alumno.

·         Reflejar el punto de vista personal del alumno sobre su aprendizaje.

·         Evidenciar los momentos claves del proceso de enseñanza y aprendizaje.

·         Reflejar la valoración del profesor sobre el desempeño del alumno en la construcción del aprendizaje.


No hay comentarios:

Publicar un comentario